Después de una noche en la que follaron sin parar, madre e hija tienen sexo todos los días. Solo quieren disfrutar de sus cuerpos

  • Descripción

Ellas una noche en la que había una tormenta muy fuerte estaban asustadas y por eso es que durmieron juntas, el tema es que estaban tan cerca que empezaron a tocarse, empezaron a calentarse y la única forma que encontraron de calmarse fue lamiéndose el coñito, acariciándose hasta el orgasmo. Desde esa noche se dieron cuenta que tienen una conexión mucho más fuerte de la normal y no la quisieron perder por eso a pesar de saber que está mal siguieron haciéndolo. Todas las noches, cada vez que no están ocupadas o tienen que hacer algo al otro día, buscan sus juguetes, se sacan toda la ropa y empiezan a disfrutar sus cuerpos en la parte de la casa que queden, no les importa si es en el baño, en la cocina y la habitación.