La rubia fue a presentar una queja a su jefa, pero se tuvo que quedar calladita porque en lo único que estaba pensando la morocha es era en follar

  • Descripción

La rubia estaba cansada de tener que recibir tantos maltratos en el trabajo y es por ese motivo que ese día se cansó y fue a presentar una queja a su jefa. Entro a la oficina, estaba demasiado alterada y por eso es que no podía dejar de gritar. La morocha estaba tocándose, cuando entero su empleada siguió tocándose, pero mucho más disimuladamente, hasta que no aguanto más y directamente fue a buscar a la putita de la rubia para besarla y así comerle el coñito. La morocha estaba desesperaba por follar, por eso no pudo contenerse y le saco toda la ropa a su empleada, le chupo las tetas y la beso hasta que la subió al escritorio y empezó a comerse el coñito. La masturbo hasta ver que estaba bien mojadita y después se acomodaron para hacer un 69 y disfrutar de sus cuerpos al mismo tiempo.